¿Has sabido alguna vez que yo también te miraba?
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lunes, 18 de octubre de 2010

...sin embargo, Luismi

Puedo mudarme pero, sin embargo, seguiré siendo Luismi. Aquí tenéis un link a mi nuevo rincón:

Sin embargo, Luismi

lunes, 9 de agosto de 2010

Nos vemos en el otro

Cuando notas que se acerca un cambio puede ser porque ya ha sucedido. Mi historia ha cambiado y por eso cierro este rinconcito donde divago. Siempre me ha gustado escribir y, por eso, no voy a dejar de hacerlo, así que sólo me mudo a otro lugar más acogedor.
Este blog ha cambiado muchísimo desde que lo creé, sobretodo desde diciembre, yo creo que a mejor, por eso continuaré.

Empezó como un lugar donde contaba mis historias y ha acabado siendo un intento de llamar la atención de una persona que, sin intentarlo ni saberlo, me ha hecho volver sentir ciertas cosas de las que ya me había olvidado.
Me ha encantado el relevo que he tenido con respecto al público, además de mis siempre fieles (y yo a ellos) Carlos y Claudia.

Muchas gracias por leer lo que he escrito.
En septiembre tendréis noticias sobre mi nuevo rinconcito.

Podré cambiar de nombre, sin embargo, seguiré siendo LuisMi.

Estas son las 8 entradas que creo que más me han gustado:
Letra B
Recuerdos
El chico que adelantaba el tiempo
Extraño vocabulario I
Mensajes subliminales
Seamos amigos
Mis dos generaciones
A tus ojos

miércoles, 1 de julio de 2009

Mi gran amiga Daisy

Me atrevería a decir que es imposible ir a cualquier montaña y no encontrarse con ningún rastro de vida. Este fin de semana, mis amigos y yo, creíamos que no encontraríamos a nadie, pero estábamos equivocados.



La dulce perrita Daisy (nos enteramos de su nombre al final del trayecto, antes la llamábamos Cachipuli) se escapó de su casa en Barbaruens persiguiendo a un corzo y acabó encontrándonos subiendo el pico Cotiella (2912 m.).
Daisy nos hizo compañía durante todo el camino incluso nos tirom piedras para entretenerse, algo muy peligroso en la montaña, supono que sería por venganza por hacerle andar todo lo que andamos nosotros (11 horas y media, nada más y nada menos).



En la montaña siempre hablas con la gente y compartes experiencias pero no suele pasar de ahí. Daisy fue diferente. Me salvó la vida. Primero fueron los avistamientos de las cabras, así empezó todo. No les debió gustar que las grabara en video así que, más tarde hubo una estampida de cabras que pasó mu cercana de mis pies. Entonces surgió el miedo. Una de ellas se colocó frente a mí y me miró. ¿Qué debía estar pensando? Agachó la cabeza y miró las botas que me había quitado para estar más cómodo mientrsa comíamos. NO sabía lo que podía pasar, ¿me iba a comer? ¿iba a comerse mi bota? Toda eran dudas y sudor, mucho sudor. Entonces, tumbada tras de mí se levantó como un rayo y, Daisy, espantó a la cabra, que fue a reunirse cn su manada. La manada me miraba desde la lejanía pero ya no tenía miedo, porque mi gra amiga Daisy estaba conmigo.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Viaje a Buerba 2007, "La Aventura"

Estas líneas van dedicadas a los 5 amigos que se apartaron de la selva de cristal y decidieron pasar dos días juntos. Gracias por la ayuda en tiempos oscuros a: ALEX, KAST, KADU, FERRY Y LUIS-MI

Como casi todas mis historias, ésta también empieza “cerveza en mano”. Una tarde cualquiera, en un mes de diciembre muy frío, decidimos marcharnos a la montaña para pasar un par de días alejados de civilización humana y vivir bajo un nuevo estilo de vida entre amigos. Dicho y hecho.
Dos días después arrancamos con el coche rumbo a Buerba, el pueblo de Alex que, amablemente, nos ofrece su casa para tener algún tipo de cobijo. A las 8:00 a.m. bajo a mi portal para que me pasen a buscar debido a la exigida puntualidad. A las 8:20 se presentan diciendo que les había entretenido Angelines, la madre de Ferry.
Las primeras risas del día (por lo menos desde que yo aparezco) llegan cuando observan que en vez de llevar mi mochila habitual, llevo una muy chillona de Dragon Ball Z, ya que la mía estaba en Zaragoza.
Me montó en el centro del asiento de atrás debido a mi estrechez (si fuera más gordo no habríamos cabido) y Kast arranca su BMW rumbo a Buerba. Se mira con sonrisa maligna hacia atrás y murmura entre dientes: “os vais a cagar”. Comienza a sonar la música y todos soltamos una carcajada al unísono, era el Fari. La cosa es que se lo regalamos para su cumpleaños y nos quería putear. Al principio era divertido pero al llevar una hora de camino se hacía muy pesado el hombre.
El día 27 transcurre con gran felicidad. Por la mañana visitamos el Cañón de Añisclo, acompañados por dos amigos de Alex que viven en Buerba que, curiosamente, a pesar de no ser familia se llaman entre ellos “primo”. Resalto la compañía de una “hierba mágica” y de “la bota vino” que, sin nosotros planearlo, nos han seguido todo el camino.
El día 28 subimos el Mondoto (2006m.). Dos horas y media de subida escuchando los lamentos de Ferry… a veces por la noche aun oigo sus gritos a lo lejos. Después de comer nos bajamos y vuelta hacia el pueblo (Ferry salió esa noche).

Cuento todo muy resumido ya que en estos vídeos se observa mejor todo lo que fue el viaje. El vídeo lo hizo Kadu (que es un hacha), lo he tenido que cortar porque no cabía en youtube.Verlos enteros porque no tienen desperdicio alguno. La música está de puta madre y los vídeos del final son cojonudos.


Para que no se alargue el texto dejo de contar los episodios “el despertar de Alex”, “charrada nocturna de Kast y Luis-Mi”, “las vacas que Labordeta escampó” y “un fuego que durará toda la noche”, pero a lo mejor algún día cae una aventura épica sobre ellos.
Muchas gracias a los implicados en el viaje, que consiguieron limpiar la tristeza de una cara sin sonrisa. ¡Os quiero, cachorros!

PD: ¿Por qué casi todos los buenos momentos empiezan con “cerveza en mano”?