¿Has sabido alguna vez que yo también te miraba?

jueves, 12 de marzo de 2009

¿Quién atrapa a quién?

Supongo que poca gente de la que lee mi blog sabe de la existencia del “otro blog” en el que participo de forma protagonista junto a otros tres personajes. Ese blog es totalmente anónimo, así que no os molestéis en buscarlo porque no nos vais a encontrar, pero me parecía mal que no supierais que tengo otro rinconcito donde escribo cosas que nunca escribiría aquí.
Como ya os he dicho, el “otro blog”, lo comparto con tres amigos. Uno de ellos (puede que yo, no lo sé) ha publicado un texto que me ha gustado mucho y me apetecía ponerlo aquí, pero tenía que decir de dónde procedía porque pido vuestra colaboación para ayudarlo. He cambiado el texto para que se adapte al perfil de “Con un palo escalé el Everest” y no podáis encontrar el “otro blog” (¡qué malote soy!). Ahí va:

Recuerdo mi primer encuentro con ella. Es la única chica con la que no me hubiera gustado acostarme la primera vez que la vi, pero lo hice. Era una niña buena, muy lista y simpática, me hubiera gustado conocerla un poco más. A la mañana siguiente se despertó en mi coche, con una resaca de campeonato, y yo la estaba mirando. La vi mucho más guapa que por la noche. Me sonreía, igual que hacía yo, y la llevé a casa de su amiga para que descansara. Nos despedimos. Cuando se fue no pude evitar pensar: “¿Qué hace un ángel como tú en un infierno como el mío?”. Ella sabía cómo soy, sabía que en ese momento no pensaba volver a verla más, que soy lo contrario a ella, pero aun así lo hizo, se acostó conmigo

Pasaron dos meses y medio hasta que nos volvimos a ver. Saludo incómodo, pregunta inútil forzada y despedida.
Tercer encuentro: entras en mi red, ¿o tal vez sea yo el que se adentra en la tuya? Hablamos un rato y nos reímos. Sabes cómo soy, ¿por qué vuelves? Nos besamos.

En mi último encuentro con ella me dejé llevar. Sentí lo que nadie de quien he escrito en este blog me ha hecho sentir. Las finas hierbas del césped son testigos directos de que esa noche no era sólo sexo.

Ya han pasado cuatro días y aún no hemos vuelto a hablar. Quiero decirle lo que siento, per debería renunciar a mi estilo de vida, algo que me cuesta demasiado.


Así termina este maravilloso texto. ¿Renunciaríais a vuestro estilo e vida o cambiaríais por algo tan efímero como puede ser esta chica?
Espero que os haya gustado. Me atraen mucho las crisis de identidad, por eso me gusta tanto este texto.
Os dejo una canción para la ocasión. ¡Abrazos!

Pintando el Cielo - CARLOS CHAOUEN


Una nube azul, asomo de tormenta
Y el otoño en ti
Es siempre primavera necesito huir
A un mundo de miradas transparentes
Debí haberte besado más urgentemente
Debí haberte ofrecido más en todos los sentidos
Pero me enamoré de las gaviotas
Que volaban a otros nidos

Una cita hoy de aquellas de domingo
Me podría salvar de todos los hechizos
Estaré en el bar
Allí dónde se cruzan mis caminos
Dónde voy desmembrando a mis amigos
Dónde voy aduciendo la necesidad del beso
En vaporosos iris dilatados de la mano de un mal vino

Me paso la vida
Buscando un enigma
Pintando en el cielo
Me muero en tu risa
No he estado en mejor estación que en tu pecho
Me paso la vida
Buscando un enigma
Pintando en el cielo
Y si me condenas
Elijo la crucifixión en tu pelo


Y pasea Madrid
Al ritmo de mis pasos
Y otro corazón que suena a blasfemia
Pido algún favor
A las estrellas solas de la noche
Y añoro la complicidad del coche
Buscando aparcamiento como quién buscaba aliento
Y todos los semáforos en rojo
Eran puntos de derroche

Me paso la vida
Buscando un enigma
Pintando en el cielo
Me muero en tu risa
No he estado en mejor estación que en tu pecho
Me paso la vida
Buscando un enigma
Pintando en el cielo
Y si me condenas
Elijo la crucifixión en tu pelo

3 comentarios:

Claudia P. dijo...

me ha encantado el texto, asi k mis mas sinceras felicitaciones al k lo haya escrito, sea kien sea.

y en cuanto a lo de cambiar, si de verdad t importa una persona no t planteas si tienes o no tienes q cambiar o hacer algun pekeño sacrificio; lo haces y ya está.

besotes luismi!! aver si nos vemos ;)

Anónimo dijo...

yo opino igual que la persona que ya ha firmado, cuando alguien es tan importante para tí o te hace sentir ese tipo de cosas, ni siquiera te planteas si podrás cambiar, directamente lo hace, todo merece la pena para conseguir a esa persona tan especial.

además sino lo intentas, nunca sabrás qué hubiera pasado.

Anónimo dijo...

no estoy de acuerdo, por lo menos no del todo. No tienes que cambiar por ella.
¿Querrías que ella cambiase algo por ti? Si de verdad te importa alguien debes aceptarla tal como es, con lo que te gusta muchísimo y con lo que no; de la misma forma ella que te debería aceptar a ti. Si no ella empezaría una relación con alguien efímero. No debes cambiar por ella, debes cambiar por ti.