¿Has sabido alguna vez que yo también te miraba?

martes, 4 de mayo de 2010

Divertirnos aprendiendo

Hoy ha sido mi segundo día de una de las posibilidades que se presentan en mi futuro profesional: profesor.
Están siendo sólo 5 sesiones de dos horas con un grupo de chavales discapacitados, cada uno con una guitarra debajo del brazo y muchísimas ganas de divertirse. Nos lo estamos pasando en grande aprendiendo a tocar un poquito la guitarra y la verdad es que se les da muy ben. Ya casi entonamos a la perfección el "paparabaraba" de Rojitas las Orejas y el "baimbaum baimbaum baum baum baum baum baum ¡yeah!"de Incendios de nieve. Este es el espíritu: divertirnos aprendiendo.

domingo, 2 de mayo de 2010

El amor y la ajedrez

El tablero está dispuesto, ¿qué pieza eres?



Jugar al ajedrez es muy complicado. Yo me pierdo entre peones y torres, parezco un caballo... siempre voy torcido.

lunes, 26 de abril de 2010

...por qué habían apagado la luz...

Y después había venido el tiempo de los primeros síntomas de su madre. Primer recuerdo, la confusión que había experimentado un domingo en un cine, cuando, en mitad de la película, su madre le había preguntado por qué habían apagado la luz. Mente de colador en la que ya no dejarían de abrirse otros agujeros en la memoria, pequeños, y después cada vez más grandes; los que le hacían confundir la cocina con la sala de música y provocaban gritos insoportables porque el piano de cola había desaparecido… Desaparición de materia gris, que le hacía olvidar el nombre de sus allegados. Un abismo, el día en que había exclamado mirando su hija: “¿Qué hace esta chica tan guapa en mi casa?”. Un vacío infinito el de aquel mes de diciembre, tanto tiempo atrás, en que una ambulancia había ido a buscarla, después de que le hubo prendido fuego a su bata, inmóvil, maravillada aún por el poder descubierto al encender un cigarrillo, ella, que no fumaba.

Una madre que murió unos años más tarde en una clínica de Nueva Jersey sin haber reconocido nunca a su hija.


Las cosas que no nos dijimos, Marc Levy

domingo, 25 de abril de 2010

Vuelta al terreno de Juego

Ayer asistí en La Romareda al Real Zaragoza – Real Madrid y no he podido evitar recordar aquellos años en los que iba al fútbol de manera más o menos continua. Hacía más de diez años que no iba a un partido y, lógicamente, me he acordado (y me han recordado) muchas historias.
Ahora sigo el fútbol un poco, más que nada para echarme una(s) cerveza con los amigos y poder discutir con ellos mientras, me gusta, pero de esto hace muy poco tiempo. De pequeño me gustaba ir al campo pero el fútbol era lo de menos, lo que me gustaba era dar la nota (la daba… y mucho). El “Paquete Higuera”, gran jugador en la historia zaragocista, llegó a decirme en un partido: “Si toda la afición fuera como tú ganaríamos todos los partidos, eres un monstruo” (es una de las historias que hoy me ha contado mi padre, aunque ya la recordaba).
El fútbol en el campo cambia mucho: liberas mucha adrenalina, te desgarras la garganta, cantas, aplaudes… Es otro mundo que verlo por la tele (aunque la cerveza en el campo es 0,0).
Pero lo importante es saber que el fútbol no es más que un deporte, otro Juego, aunque genere y mueva más dinero que los demás. Por eso hoy me he sentido orgulloso de ser zaragocista aunque halla(mos) perdido (muy injustamente) porque los jugadores le han echado dos cojones y han sabido hacer sufrir a un Madrid de 250 millones. Han sufrido y no han sabido Jugar bien, no se merecen ganar la liga y se merecen haber echo el ridículo en Europa. Pero si ganaran, me alegraré.

viernes, 23 de abril de 2010

Polvo, Niebla, Viento, Sol... y un Dragón

Y ya que estamos en un importante aniversaro... libros.



¡FELIZ DÍA DE ARAGÓN!

miércoles, 21 de abril de 2010

La niña con exceso de confianza

Hacía mucho que no contaba ninguna batallita así que aquí va:

Este fin de semana tuve dos conciertos con la Banda Municipal "La Lira" de Monzón. Tengo la suerte (o no) de llevarme muy bien con las nuevas generaciones que entran y me lo paso muy bien haciendo que se sientan bien dentro del grupo, tanto musical como personalmente. Pero este fin de semana hubo una niña de 11 años que me dejó totalmente perplejo.
La niña en cuestión tuvo la desafortunada fortuna de sentarse conmigo en el autobús. Todo iba bien, un viaje normal: todos nos reíamos, ella cogía confianza con la juventud... En uno de los momentos en los que yo me estaba metiendo con ella (siempre con el humor por bandera y de explícito cachondeo, no paraba de reírse) me preguntó:
-¿Tienes novia?- se estaba riendo mientras lo preguntaba,
No sabía si responder porque está pregunta no la hace la gente con 11 años, pero lo tomé con humor.
-Hace ya tiempo que no.
-Eso es por lo pesado que eres, SEGURO QUE MUERES SOLO.

¡Dios mío! ¡Seguro que muero solo! Me dejó perplejo, de verdad. Una niña de 5º de primaria me dejó totalmente sin palabras. Ella estaba de cachondeo y el ambiente era propicio para las bromas, pero me parece que hubo exceso de confianza.
A pesar de todo, que te digan eso siempre hace pensar, lo cual no es bueno porque impide improvisar.
Tened cuidado con a juventud que viene, que no cierran la boca.

martes, 20 de abril de 2010

20 de abril del 90

Porque los 20 de abril nunca envejecen, siempre son del 90.
La música me regaló este día y yo se lo agradezco todos los años brindando por el Rock'n Roll con una buena cerveza y unos buenos amigos. ¡Feliz 20 de abril del 90!



PD: Además, 20 años después de la magnífica "carta" cumple un añito la niña más mona del mundo. ¡Felicidades, María!